Opiniones Expertas

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La necesidad del trabajo conjunto en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad

Entrevista al Dr. Adam Drewnowski, Director del Centro de Investigación de la Obesidad, Universidad de Washington. Seatle, Washington. EE.UU.
 

 

EN: Como experto en nutrición, ¿considera que existen alimentos “buenos” y “malos”?

 

AD: No. Realmente, lo importante es la calidad de la dieta total así como la actividad física regular. Lo ideal es que la dieta sea equilibrada e incluya comidas de cada grupo de alimentos. Sin embargo, el problema radica en que muchas personas basan su dieta en féculas, grasas y dulces, y se olvidan de consumir verduras, fruta, legumbres, huevos y productos lácteos. Las grasas y los dulces no son malos en sí mismos, pero su consumo debe estar compensado con el de otros alimentos.

 

Los estudios que hemos realizado conjuntamente con investigadores franceses sobre patrones alimentarios demuestran que los llamados alimentos “malos” pueden formar parte de una dieta “buena” y nutricionalmente adecuada. En este sentido, cuando la dieta incluye una amplia variedad de muchos alimentos ricos en nutrientes, la proporción de calorías procedentes de azúcares y grasas puede alcanzar hasta un 30%. Por tanto, para llevar una dieta adecuada, no sólo hay comer alimentos “buenos” y nada más, todo es cuestión de equilibrio.

 

EN: En España son ya varios los estudios científicos realizados con niños y adolescentes que muestran la efectividad de acciones conjuntas y simultáneas (alimentación sana, actividad física, educación en vida activa y saludable, etc.) por encima de otras de carácter unilateral. ¿Está de acuerdo con estos planteamientos?

 

AD: Sí, estoy de acuerdo. A menudo me preguntan qué se puede hacer para prevenir la obesidad infantil y mi respuesta es que no es sólo una cosa, sino varias y hay que hacerlas de forma simultánea e inmediata. La obesidad infantil es un asunto complejo que debe abordarse desde muchos frentes. Asimismo, es necesario que los padres, los colegios, la industria y los organismos gubernamentales se asocien para conseguir unas políticas y unos programas más eficaces.


 

EN: Actualmente, somos más sedentarios, pero nos alimentamos igual que cuando éramos más activos, lo que hoy por hoy es un exceso. ¿Cómo podemos solucionar este desequilibrio energético entre las calorías gastadas y las consumidas?

 

AD: La respuesta a esta pregunta es: consumiendo menos calorías. Tenemos a nuestra disposición muchos productos "light" en los que las grasas y los azúcares han sido sustituidos por edulcorantes bajos en calorías, fibra y otros ingredientes. Estos alimentos tienen el mismo sabor, aportan unas sensaciones de satisfacción y saciedad parecidas y contienen muchas menos calorías. Otra opción es controlar el tamaño de las porciones.  Una comida consistente en platos pequeños, al estilo de las tapas, puede ser tan satisfactoria como una comida completa.

 

“Lo importante es la calidad de la dieta total así como la actividad física regular. Lo ideal es que la dieta sea equilibrada e incluya comidas de cada grupo de alimentos”

 

EN: Existen numerosas teorías acerca del poder saciante de unos alimentos sobre otros. ¿El consumo de una bebida carbonatada puede saciar el apetito de la misma forma que lo hacer un alimento?

 

AD: En realidad, las bebidas carbonatadas son más saciantes que la cantidad equivalente de alimentos sólidos. La sensación de saciedad es producto de dos mecanismos: las calorías y el volumen. Inmediatamente después de su consumo, las bebidas “light” y las bebidas normales comparten el mismo efecto saciante debido a su volumen. Al cabo de una hora y media, ese efecto desaparece, dejando paso al originado por las calorías. En nuestros estudios no hemos observado diferencias entre las bebidas carbonatadas y las galletas bajas en grasa con el mismo contenido calórico. Ambos alimentos eran igualmente saciantes. Decir que los seres humanos no podemos percibir las calorías de los alimentos líquidos no es correcto: las sopas, los zumos y la leche son líquidos que pueden contribuir a la saciedad.

 

EN: Ud. proviene de un país con una alimentación muy diferente a la española, basada en la Dieta Mediterránea, caracterizada a su vez por ser variada y equilibrada, y asociada a numerosos beneficios para la salud. ¿Cómo se explica entonces los actuales índices de obesidad de nuestro país? ¿Nuestra dieta no es ya tan variada y equilibrada?

 

AD: La Dieta Mediterránea debería ser protegida como patrimonio de la humanidad. Es la esencia de la salud, el equilibrio y la variedad. Desgraciadamente, la consumen menos personas de lo que creemos, lo que puede deberse a la falta de tiempo, dinero, la pérdida de habilidades en la cocina y, en general, a estilos de vida “acelerados”. Los alimentos preparados son más fáciles de cocinar que una comida para la familia.

 

EN: La lucha contra la obesidad y el sobrepeso infantil, ¿supone la colaboración de todos?

 

AD: Sí, así es. El problema de la obesidad infantil a nivel mundial sólo puede solucionarse si trabajamos juntos. Las comunidades, los colegios, los organismos gubernamentales, el sector alimentario y el comercio deben trabajar juntos.

 

Para más información sobre la ciencia, la seguridad y los beneficios de las bebidas y de sus ingredientes, así como la importancia de la dieta, la nutrición y la actividad física para la salud y el bienestar, puede contactar con el Beverage Institute for Health and Wellnes de The Coca-Cola Company: www.beverageinstitute.org

 

Desde la fecha de la publicación original de este artículo, han aparecido nuevos datos científicos, por lo que el contenido puede no estar actualizado y las opiniones científicas incluidas en él pueden haber evolucionado.

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